Alerta Por Incendios Forestales En La Amazonía

El pasado miércoles, el presidente de la república Juan Manuel Santos, emprendió un viaje para hacer oficial la ampliación del Parque Nacional Chiribiquete. La Sierra de Chiribiquete o Serranía de Chiribiquete, es una meseta rocosa en la región amazónica colombiana originada a partir del Escudo Guayanés. Con el conjunto de la Sierra de Naquén y la Serranía de la Macarena, son los sistemas montañosos más importantes de la Amazonia colombiana. En este parque en el que nacen muchos de los ríos que recorren la Orinoquía y el Amazonas, también conviven los pueblos indígenas Uitoto, Carib y Arawak.

Desde el presente gobierno, se han adelantado esfuerzos por la preservación de la región, al inicio el parque contaba con un millón 300 mil hectáreas protegidas, actualmente el parque cuenta con un área ’782.354 hectáreas y se estima que su ampliación sea de al menos 60 mil hectáreas más. Quedaría en 4 millones 300 mil hectáreas protegidas y adicional las comunidades étnicas recibirán cerca de 500 mil hectáreas para que se conviertan en los protectores del parque.

Las comunidades étnicas son las mejores defensoras del medio ambiente.

Sin embargo, el día viernes en cercanías al casco urbano de San José del Guaviare,  se presentó un incendio forestal que propagó hasta el municipio de calamar y gran parte de la selva. Aparentemente el fuego se inició son solo quemas iniciadas por los pobladores. “El Guaviare es una joya de la conservación porque la mayor parte de su territorio, selva robusta que conecta la Amazonía con la Orinoquía, está protegido por la ley. Según las cuentas de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y Oriente Amazónico, Guainía, Guaviare y Vaupés (CDA), si se suma la extensión declarada como parque natural con la que corresponde a reservas forestales y la de los resguardos indígenas, el 91% de sus 5,5 millones de hectáreas es intocable, al menos en el papel”. (SEMANA SOSTENIBLE)

Se calcula que además de las casi 445.000 hectáreas que no gozan de protección, y corresponden a la zona de reserva campesina, hay tierras que podrían llegar al millón de hectáreas y que han sido parcialmente intervenidas, deforestadas y explotadas, aunque la norma lo prohíbe. La semana que pasó, dejó una cuota de 7 incendios activos y una decena de quemas.

La deforestación, especialmente en la Amazonia, está avanzando rápidamente y se come todo a su paso. Entre octubre y diciembre de 2017 –según el último reporte del Ideam- el 70 por ciento de las alertas tempanas de deforestación se localizan en los departamentos amazónicos de Caquetá, Putumayo, Meta y Guaviare.

Se detectaron ocho núcleos activos y el principal está en el departamento del Caquetá, entre los ríos Yarí y Caguán. Tan solo en la capital, el punto más cercano a Chiribiquete, se registraron el 21 por ciento de las alertas de deforestación de toda Colombia en ese trimestre.

“Estos resultados permiten confirmar que durante el último trimestre de 2017 se presentó un incremento muy significativo de las alertas de deforestación en el departamento del Caquetá, específicamente en los municipios de San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá. Además, el análisis identifica en este departamento 75 parches deforestados con una superficie de más de 50 hectáreas, y de estos, 20 parches tienen una extensión de entre 100 y 230 hectáreas”, advierte el informe.

Las principales amenazas a los bosques de esta zona, de acuerdo con el análisis del Ideam, son el crecimiento de las áreas de pastizales y la actividad ganadera, que acaparan grandes extensiones de tierra a expensas de las coberturas naturales y la conectividad de los ecosistemas. “Esto ha sido potenciado por el aumento en la accesibilidad a zonas de bosque previamente aisladas, debido a la presencia de grupos armados que han fomentado la apertura de senderos informales”, dice.

Los otros siete núcleos de deforestación son: áreas cercanas al río Caquetá y al municipio de Puerto Leguízamo; la Vía Puerto Asís-Villa Garzón en Putumayo; Río Quito en Chocó; Uribe en el Meta; Sur Occidente de Antioquia; Marginal de la Selva en el Guaviare; Tibú en Norte de Santander.

La expansión de la frontera agropecuaria por el aumento de la praderización y la ganadería, la tala selectiva, la agricultura a pequeña escala, la minería lícita e ilícita, el establecimiento de cultivos de uso ilícito, la extracción de madera, y la construcción de infraetsructura víal informal son algunas de las amenazas que acorralan estos núcleos calientes.

En cuanto a la persistencia de estos puntos rojos, comparando el tercer y cuarto trimestre de 2017, la región con mayor persistencia en las alertas tempranas es la amazónica, especialmente en los municipios de San Vicente del Caguán (Caquetá), Puerto Guzmán, Valle del Guamuez y Puerto Asís (Putumayo), La Macarena, Puerto Rico y Uribe (Meta) y San José del Guaviare (Guaviare). En la región pacífica persisten en Istmina, Bojayá, Bajo Baudó y Medio San Juan (Chocó), El Tambo (Cauca) y Urrao y Frontino (Antioquia). De igual forma se identifica una alta persistencia en el municipio de Tibú (Norte de Santander).

La deforestación de la selva amazónica, considerada a nivel mundial como uno de los sistemas ecológicos de mayor biodiversidad en el planeta, siempre está en el centro del debate y en pocas ocasiones se ha planteado la integración de su gestión en las políticas y en la estructura de incentivos del País. Como en mucho lugares del mundo, la transformación del bosque por prácticas de extracción indiscriminada, genera la pérdida de hábitats y la extinción de especies silvestre en la Amazonía colombiana, los factores que desencadenan estos procesos son complejos y redundan generalmente en la pauperización de las comunidades presentes en estas áreas y en la forma en que se genera la participación efectiva y plena en la gestión de su territorio.

Por lo anterior, la tasa acelerada de deforestación de la Amazonía requiere una solución coordinada entre el Estado y las comunidades, antes de registrar cifras alarmantes como las reportadas para el bosque seco de la región caribe colombiana.

La propuesta desde Saving The Amazon es realizar una restauración forestal, encaminado a la reforestación colectiva de la selva amazónica, desde la propuesta de territorio y diversidad de la población presente en el municipio, al mismo tiempo que se construye un espacio para la reflexión de todos los colombianos frente a la paz y la necesidad de construir un País desde paradigmas de diversidad y reconciliación.

¡Únete a Saving The Amazon!