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Categoría: Internacional

Jornada De Entrega De Regalos Con Niños De Las Comunidades De Mitú

El departamento del Vaupés presenta el más alto índice de desnutrición infantil en la población indígena. Por este motivo Saving the Amazon integra a estas comunidades indígenas en el proyecto de salvar la Amazonía a través de la siembra de árboles en sus comunidades. Dichos árboles son frutales, por lo que ayudan a establecer una seguridad alimentaria para la población infantil. Adicionalmente, reciben una bonificación por sembrar y cuidar estos árboles. La semana pasada, visitamos Mitú para realizar las actividades de documentación de comunidades y verificación de siembra de árboles. Tuvimos la oportunidad de llevar a cabo una jornada de sensibilización para las personas que habitan esta región y que pertenecen a la asociación indígena de AATICAM (Tayazu, Santa Cruz, Trubon, Timbó y Pueblo Nuevo). Creamos un espacio de esparcimiento para más de 250 niños pertenecientes a 120 familias que viven distribuidas en dichas comunidades, haciendo entrega de obsequios para que los pequeños pudieran disfrutar de juegos y de una oportunidad en el día para vivir su niñez alejados de las posibles situaciones que afecten el normal desarrollo de sus actividades debido a la situación económica y social a la que se enfrenta la región. Las autoridades nativas de la Asociación de Aaticam, que reúne 1164 integrantes en las comunidades beneficiadas por el esquema, agradecieron el detalle que se tuvo con los pequeños y por toda labor que se ha venido desarrollando para salvaguardar la selva donde están los sitios sagrados de sus comunidades, despensa de alimento y supervivencia.

Así se vivió la jornada.

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Únete A Saving The Amazon Para Continuar La Lucha Contra El Cambio Climático

Muchas de las actividades que como sociedad realizamos a diario, traen repercusiones negativas en los ecosistemas de nuestro país. Estos impactos, pueden ser mitigados promoviendo la conservación de dichos espacios naturales y las especies que en ellos habitan.

Los proyectos que promueven la siembra de árboles o reforestación de zonas degradadas, como nosotros, son algunos de los proyectos más habituales y efectivos para “compensar” emisiones. Se trata de favorecer los ecosistemas vivos que ayuden a absorber CO2 y, por tanto, a estabilizar las concentraciones de este gas de efecto invernadero a la atmósfera. Además, los árboles tienen un valor estético, sentimental y social que los hace especialmente adecuados para convertirse en símbolos de la “compensación” de emisiones.

Existen cada vez más empresas dedicadas a ofrecer este tipo de “compensación”. Los proyectos de reducción de emisiones que se incluyen como medidas de compensación dentro del llamado marco regulado (es decir, las compensaciones que realizan las empresas que están obligadas a ello por norma, según el Protocolo de Kyoto) son verificados por las Naciones Unidas. Dicho Protocolo ha sensibilizadoa los gobiernos a establecer leyes y políticas para cumplir sus compromisos, a las empresas a tener el medio ambiente en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre sus inversiones, y además ha propiciado la creación del mercado del carbono.En cambio, en el marco voluntario, en el que tienen cabida las iniciativas de empresas o particulares que quieren compensar sus emisiones pese a no estar obligados a ello, no hay un control por parte de un órgano certificador. En esta última opción, hay que apostar por entidades o proyectos con un cierto reconocimiento, para tener la seguridad de que realmente el dinero que uno invierte se destina a proyectos reales destinados a la reducción de emisiones reales.

El cambio climático es la mayor amenaza medioambiental a la que se enfrenta nuestro planeta.

Desde la revolución industrial hasta hoy, la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas), que se usan para producir energía, libera gases de efecto invernadero (CO2) a la atmósfera, aumentando la temperatura de la Tierra y provocando una  distorsión en el sistema climático global.

Consecuencias e impactos

* Derretimiento de los glaciares y otras masas de hielos permanentes en todo el planeta (situación que pone en riesgo las más importantes reservas de agua dulce del mundo y que causará la crecida del nivel del mar)

* Incremento de olas de calor, inundaciones y sequías

* Expansión de enfermedades

* Colapso de numerosos ecosistemas como los páramos, que cumplen una función vital para la regulación del ciclo del agua

Nuestra propuesta

Savin The Amazon trabaja para lograr un modelo sostenible y apuesta por una revolución capaz de ayudar a reducir las emisiones de CO2 para evitar un cambio climático fuera de control en el que la opción nuclear esté definitivamente descartada.

Para esto es fundamental un cambio en la forma de producir y usar la energía. La sustitución de fuentes de energía sucias (carbón, gas, nuclear y petróleo) por otras limpias (solar y eólica) necesita: la paralización de los nuevos proyectos de centrales térmicas, el cierre progresivo de las centrales nucleares y el apoyo a las energías renovables.

Los bosques ayudan a regular el clima de la Tierra porque almacenan casi 300 mil millones de toneladas de carbón en sus partes vivas – cerca de 40 veces las emisiones anuales de gas de efecto invernadero de los combustibles fósiles.

Cuando son destruidos por tala o incendios, este carbón es liberado a la atmósfera como el gas de efecto invernadero que cambia el clima, dióxido de carbono. La destrucción de bosques es responsable de hasta una quinta parte de las emisiones mundiales de gas de efecto invernadero – más que todos los aviones, coches, camiones, barcos y trenes del planeta juntos.

Los bosques también regulan el flujo hídrico y las lluvias, así que dependemos de ellos para cultivar nuestras cosechas y alimento. La pérdida de bosque en una parte del mundo puede tener impactos severos en otra; la pérdida forestal en la Amazonia y África Central puede reducir severamente las lluvias en el medio oeste de Estados Unidos, por ejemplo.

Con tantos de los bosques del mundo ya destruidos, necesitamos urgentemente proteger lo que queda. La industria todavía convierte despiadadamente los bosques en productos desechables que terminan en nuestras cestas de la basura – mientras pone a las especies al borde de la extinción, destruyendo las vidas y sustentos de las comunidades forestales y exacerba el cambio climático global.

Ahora es el momento de comprometernos con un futuro energético realmente seguro y sustentable; construido sobre la base de tecnologías limpias y la creación de millones de nuevos puestos de trabajo.

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Conversatorio Universidad de Los Andes: +Árboles +Vida con Henry González y Bosques de Paz UNIANDINO

En la mañana de hoy, Henry González, secretario general de AATICAM, compartió sus experiencias con el grupo interdisciplinario Bosque de Paz Uniandino, iniciativa de los estudiantes de La Universidad de Los Andes para hacer parte de la reconciliación de Colombia con su pasado. En un conversatorio llamado + Árboles +Vida organizado por la Fundación Saving The Amazon en conjunto con el proyecto Bosques de Paz, Henry transmitió un mensaje clave para los estudiantes y todos las personas que viven en las distintas ciudades del país, para que juntos sigamos trabajando de la mano por las comunidades más abandonadas.
Henry es de Cubeo, un pueblo indígena que habita en la cuenca del río Vaupés, especialmente a lo largo de sus afluentes Caduyarí y Querarí, así como del Pirabotón y el Cabiyú en el alto Vaupés . Aproximadamente viven unas siete mil personas, de las cuales, la mayoría viven en el resguardo indígena al oriente del departamento del Vaupés, una parte en los departamentos de Guaviare y Guainía y otra parte en Brasil.
Los Cubeo, son una de esas 8 comunidades que pertenecen a AATICAM, son comunidades que se encuentran cerca a la Micro Central Hidroeléctrica de Mitu, zona dónde la deforestación de árboles, ha modificado las condiciones del ecosistema. Por esta razón, el gobierno Colombiano designó que estas comunidades se convirtieran en guardianes del bosque, para que con los programas de reforestación que se adelantan se puedan recuperar las condiciones naturales de dichos territorios afectados por presencia de empresas y proyectos que por sus actividades requieren del uso de recursos naturales de los ecosistemas de estas poblaciones. Por su parte las autoridades indígenas de la Asociación de AATICAM, que reúne 1164 integrantes en 8 comunidades beneficiadas por el esquema, se han venido beneficiando del apoyo a sus necesidades como incentivo para cuidar y resguardar la selva donde están los sitios sagrados de sus comunidades despensa de alimento y supervivencia.

Con proyectos productivos, educación ambiental un monumento vivo como símbolo de memoria histórica son los componentes de este proyecto. El último Bosque de Paz sembrado en Vaupés, esta destinado para el provecho de 243 familias de la región.  Estas ocho comunidades indígenas contarán con esta pieza de infraestructura. Un área total de 134 hectáreas compuestas por estaciones de telecomunicaciones dispuestas por Andired, adecuación de kioscos vive digital, puntos vive digital, puntos vive digital plus, zonas wi-fi, conectividad a instituciones públicas y la prestación del servicio de masificación de acceso a internet banda ancha en hogares de estratos 1 y 2, en viviendas de interés social e interés prioritario.
Según Henry, los árboles son plantados y cuidados bajo conocimiento ancestral. De esta manera, garantizamos la preservación de las manifestaciones culturales de estos pueblos indígenas. La lengua y tradición oral, la organización social, los conocimientos sobre la naturaleza y el universo, y los espacios culturales.
Los estudiantes de Bosques De Paz Uniandino, hicieron preguntas sobre la preservación de dichas lenguas nativas y sobre sus manifestaciones culturales, a lo que el secretario general de AATICAM insiste que lo que más quisiera enseñar y transmitir a la cultura occidental sería la lengua Cubea.

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AndiRed y Bosques de Paz: Construyen ‘Bosques de Paz en Rio Iro, Bojayá y Vaupés’

 

  • Se sembrarán 1280 arboles en la Loma de Bojayá, beneficiando en materia ambiental, seguridad alimentaria y aprovechamiento forestal en 4 hectáreas.
  • Esta unión permitirá crear 3 bosques en Río Iro y Bojayá en Chocó y Timbo/Tayazú en Vaupés.
  • La siembra de árboles ha permitido que dichas comunidades tengan una actividad económica estable, seguridad alimentaria y posibilidades de progreso.

Bogotá D.C., 15 de febrero 2018:

Desde hace unos años, en Colombia es obligatorio que las empresas o proyectos públicos y privados cuyas actividades intervienen en el medio ambiente y la biodiversidad, hagan compensación ambiental. Es decir, le devuelvan a la naturaleza, algo de lo que les da. La normatividad comprende distintas estrategias y mecanismos para incentivar o promover la conservación de los ecosistemas, entre los que se encuentran la compra de predios, el pago por los servicios ambientales, los acuerdos privados de conservación, el diseño e implementación de medidas de conservación, restauración para la conservación o el uso sostenible de los recursos naturales.
AndiRed, es una empresa que busca conectar a través de sistemas de telecomunicaciones a las poblaciones más olvidadas del país como lo son la Amazonía, la costa Chocoana y la Orinoquía. Para la instalación del cableado y sus redes, ellos realizaron aprovechamientos forestales en las zonas mencionadas. Por esta razón, la ANLA – Agencia Nacional de Licencias Ambientales es el ente encargado de definir cómo y dónde deben hacer la compensación ambiental. Es decir, determina los ecosistemas que han sido afectados por los impactos no mitigables y por tanto objeto de compensación. De los permisos ambientales otorgados se deriva la obligación de compensar. De esta manera, se obliga a desarrollar una estrategia de conservación o restauración en un área de similares condiciones a la impactada, tal como lo establece el manual de compensaciones del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Fundación Saving The Amazon, es el intermediario seleccionado por AndiRed, como los responsables del Proyecto Bosques de Paz en Chocó y Vaupés realizado en conjunto con AATICAM – Asociación de Autoridades Tradicionales Indígenas del área de influencia de la microcentral hidroeléctrica en Mitú y Mucahopa – Mujeres cabeza de hogar del Pacífico.

El área total del Proyecto de Bosque de Paz en Vaupés es de 95 hectáreas. Está dirigido a las comunidades indígenas de Tayazu, Timbó, Trubón, Nuevo Pueblo, Puerto Paloma, Puerto Esperanza, Santa Cruz y Wacara, que integran la asociación AATICAM en Mitú, Vaupés, y busca beneficiar a 243 de sus familias. Con la iniciativa se quiere además apoyar la adecuación de un etno-hotel ecoturístico y de bienestar indígena, en el cual los turistas y visitantes se puedan hospedar luego de interactuar con el Bosque de Paz y el monumento vivo de paz del Vaupés.

Andired, Bojayá, y Mucahopa (Mujeres Cabeza de Hogar del Pacífico), serían el tercer proyecto de Bosques de Paz, programa que ampara el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, financiado a través de obligaciones de los permisos ambientales.

Saving The Amazon y Bosques de Paz, viajan al departamento del Chocó, una de las comunidades más afectadas para documentar el legado de las víctimas de la violencia en Bojayá y otros municipios aledaños y hacer una serie documental Bosques de Paz’, que permita darle visibilidad a esas personas que durante tantos años la guerra mantuvo silenciados, el abandono de un país los mantuvo invisibles pero hoy, les darán voz propia para que el país y el mundo escuche sus sueños, sus historias y sus miedos.

Con relatos de personas que viven la realidad y se enfrentan al post conflicto, ellos mismos, compartirán desde su perspectiva los hechos sobre cómo el proyecto ha impactado en su gente, a sus familias y se ha convertido en un modelo de desarrollo auto sostenible para la región.

La siembra de árboles ha permitido que dichas comunidades tengan una actividad económica estable, seguridad alimentaria y posibilidades de progreso.

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BOSQUES DE PAZ: UNA INICIATIVA INDÍGENA CONVERTIDA EN POLÍTICA PÚBLICA

Bosques de paz nace con la idea de implementar un modelo de gestión sostenible de los territorios, que busca integrar la conservación de la biodiversidad con proyectos que son productivos para las comunidades que habitan en la región. También, busca constituirse como un monumento vivo de paz y memoria histórica de la terminación del conflicto, en el marco de la constitución de una paz estable y duradera. Es una forma de conmemorar a las víctimas del conflicto armado, a través de una acción que motive al recuerdo y a la reflexión, que propicie el tránsito entre las distintas interpretaciones personales de un pasado y pase a ser de entendimiento colectivo de todo un país. Esto permitirá facilitar la aceptación de los hechos victimizantes y una manera de encontrar un alivio al dolor causado por los mismos.

Nuestra misión es replicar este proyecto en todos los lugares del territorio nacional, dándole prioridad a las áreas más azotadas ambiental mente por el conflicto armado, materializándolo a través de proyectos regionales y locales. “Los miembros de las comunidades organizadas beneficiarias del programa Bosques de paz, podrán ser capacitados en educación ambiental y prácticas productivas sostenibles, para apoyar las acciones orientadas a la conservación de las áreas de Los Bosques de paz, y serán denominados Guardianes de paz y ambiente”

Dichos proyectos regionales y locales, buscan generar un desarrollo sostenible para las comunidades; actividades productivas que serán formuladas a partir de la oferta natural que tengan dichos territorios con el fin de generar bienes y servicios que se puedan vender y comercializar  y así contribuir con la conservación, restauración y uso sostenible y responsable de los ecosistemas, a la generación de un mayor bienestar social y al fortalecimiento y diversificación de la economía local de manera sostenible, promoviendo así la inclusión social.

A  raíz de estas dinámicas y después de sembrar el segundo Bosque de Paz en el Vaupés, Mitú, el 28 de enero del año en curso viajamos a Bojayá, municipio que en el año 1998, sufrió uno de los ataques más violentos en la historia de la violencia en nuestro país. También visitaimos Encharcazón e Istmina. Allí, logramos establecer vínculos con las poblaciones afectadas, y a su vez, traer material de vuelta que nos permitirá documentar el legado de las víctimas del conflicto armado en Colombia, para desarrollar una plataforma web  participativa con el único fin de expresar nuestra solidaridad con las víctimas.

En homenaje a ellas, sembraremos juntos Bosques de Paz Bojayá. Por cada víctima un árbol que será sembrado con su nombre. Geo-referenciamos cada bosque con el nombre de la víctima y documentamos con imágenes para dar a conocer los hechos y reconocer  su caso a través de sus legados. Así aseguraremos que se recuerden todas estas dolorosas situación y se haga memoria de lo que allí pasó. “La masacre de Bojayá en 2002 transformó para siempre la relación de sus habitantes con las víctimas mortales de esta tragedia cuando se vieron obligados a enterrarlas en una fosa común sin posibilidad de realizar los rituales tradicionales”.

(Las musas de pogue )

 

-Carmen es cocinera y compositora del Chocó. Cuando tenía 17 años, ella y su familia fueron desplazados de sus tierras. Ahora vive en la comunidad de Encharcazón dónde cultiva árboles frutales. Como Carmen y a raíz de toda la ola de violencia,  muchas personas de la región quedaron sin oportunidades, sin empleos…muchas víctimas quedaron sin documentar. Hoy buscamos darles una oportunidad de renacer, de emplear en la comunidad este proyecto de desarrollo sostenible y adicional, perdurar en la memoria de todo el país y el mundo.

Conoce más sobre las comunidades  en nuestra serie web #BosquesdePaz que estrenará su primer capítulo el próximo jueves 15 de febrero #SoyColombiano.

 

 

Conoce más sobre como ser parte de este proyecto en Bosques de Paz.

 

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