Huella ecológica – Ecología para la vida

Por: Gabriel Jaime Rico
gabrieljaimerico@gmail.com

¿Recuerda al ‘Chavo del 8’ y sus enseñanzas? Tuve la oportunidad de escuchar en Medellín al ser humano detrás de ese personaje, Roberto Gómez Bolaños ‘Chespirito’ (qepd), contó su secreto de estilo de vida: “Inspiro a las personas haciéndolas reír, llorar y pensar”. De eso se trata esta columna, de llegar al corazón del lector para que sienta, valore la vida, el mundo que nos rodea y por tanto lo cuidemos y tengamos un universo ambientalmente mejor. Mejorar ecológicamente es una lucha para tratar de ser personas extraordinarias, con principios y valores ecológicos como no ensuciar, no arrojar basura, ayudar al vecino, volvernos únicos y auténticos, luchando por lo que creemos y pensar en que, por dura que sea la existencia, somos capaces de superar los problemas. Necesitamos seres humanos conscientes de que educar ambientalmente es realizar el más bello y complejo arte de la inteligencia, de sembrar con sabiduría y recoger con paciencia.

He descubierto que la falta de sensibilidad ecológica genera en la formación, debilidades e inseguridades profesionales que inciden en la calidad de vida, por eso considero este mensaje como una oportunidad que ojalá entiendan los lectores, padres, líderes y docentes, pues tenemos el deber de mejorar la vida. Al igual que en el deporte la práctica constante es un proceso que logra el triunfo, la alternativa para alcanzar la calidad, sostenibilidad y sensibilidad ambiental, es trabajar duro para ser mejor ser humano.

Fuente: Diario ADN